Regreso a casa...
Regresar siempre tiene esa polaridad tan recurrente, lo extrañado, lo disfrutado...! Los primeros kilómetros se hicieron con la monotonía de ese sentimiento, siempre es una sensación como quien devuelve una película, aunque por algún fenómeno relativo siempre parece mas corto el regreso que la ida. El calor del Valle se hacía sentir desde esas tempranas horas, dejábamos a tras Buga, la carretera que nos había albergado durante toda esta semana de viajar, las bicicletas lucían confiadas, y con cada pedalazo se hacía más cercano el regreso a casa, el día paso así, entre mucho pensamientos, mi ser grabando cada imagen, cada sonido, cada aroma. Pronto llegamos a Andalucía, un poblado que tiene fama por ser el origen de las mejores gelatinas "del mundo", allí paramos en una de las fabricas de la localidad, vale la pena entrar al pueblo y no solo parar en la vía, siempre me he cuestionado al respecto de el efecto que causa para la una comunidad la construcción de una vía rápida, c...