Amanecía, la claridad del cielo era la señal de la inminente partida, desarmar la carpa, equipar las bicicletas y partir; había una leve brisa, pedaleamos hasta la entrada donde tomé unas fotos para el Blog, habíamos quedado de encontrarnos con el conductor de la brujita a las 7 am. Las vías del tren tienen siempre algo de nostálgico, las miradas se pierden en la distancia como atraída por un vórtice imperceptible. Uno a uno fueron pasando los minutos, y el sentimiento de que no iban a venir por nosotros comenzó a crecer; a veces pasa, así que sentados sobre las bancas de un improvisado terminal de brujitas observamos en desfile de las pequeñas máquinas cargadas de ingenio mas que de turistas, aquí se ve patente que esta gente se las arregla muy bien para vivir en este lugar. Un rato mas tarde nos dimos cuenta de las razones para la tardanza, ese día había entrado en operación una cooperativa que asociaba a todos los operadores de las brujitas, algo así como para darles iguales oport...
Amaneció, la inminencia del regreso se hacia evidente desde las primeras horas del día. Pronto me levanté y comencé a tratar de recoger las cosas que tenía secando, doblar todo, limpiar la carpa, lavar las ollas del día anterior, tratar de empacar todo en las alforjas de nuevo, salir a disfrutar del último día de “río”. Hasta ese momento mi equipo estaba portándose bien pero al tratar de empacar una de las alforjas la costura cedió y se rompió (esto es lo que pasa con estos equipos made in China), así que no había de otra; una de las cosas que olvidé empacar fue una aguja, aunque había llevado un carrete de hilo para estas emergencias; una de las hijas de Antonia me prestó una aguja, así que las cosas se iban solucionando por ese lado. Terminé de empacar, meter el sleeping en la funda, enrollar el aislante y cocinar el desayuno. Nos fuimos al río, esta vez a un pequeño lago que forma el cause del río en una de sus curvas, pequeño y profundo, nadar desnudo, origen, creación y río se fun...
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